El seguro de decesos y el de vida sirven para cosas distintas. No son lo mismo.

El objetivo principal del seguro de decesos es prestar todos los servicios relacionados con el fallecimiento de una persona. Es decir, lleva a cabo las gestiones ligadas a un sepelio, como el certificado médico de defunción, el traslado o repatriación del cadáver, el féretro, el tanatorio, el coche fúnebre y de acompañamiento, la asistencia psicológica para los familiares, etc. Es un seguro que está pensado para que, cuando fallezcas, tus seres queridos no deban sumar quebraderos de cabeza al difícil trance que ya estarán pasando.

 

El seguro de vida riesgo, en cambio, no se ocupa del enterramiento en sí sino de paliar las consecuencias económicas que tiene el hecho de que ya no estés con los tuyos. Es un seguro que te permite dejar a tus familiares protegidos económicamente si a ti te pasa algo. En caso de que tú mueras, un seguro de vida entregará a las personas que tú decidas una cantidad de dinero fijada de antemano. Ese dinero puede servir para que tengan un colchón del que tirar en los próximos años o para atender deudas contraídas, como la hipoteca.

 

Además de la muerte, el seguro de vida puede cubrir otras circunstancias. En concreto, puente entrar en funcionamiento cuando el asegurado tiene un accidente o una enfermedad que deriva en incapacidad. Si el asegurado pasa a tener una incapacidad permanente o absoluta también puede recibir la indemnización pactada. El dinero del seguro ayuda así a la familia a asumir las dificultades sobrevenidas

 

Ten en cuenta que aquí hablamos en todo momento de seguros de vida-riesgo puros y duros. Recuerda que también existen otro tipo de seguros de vida, los de vida-ahorro. El objetivo de estos últimos seguros es que puedas ahorrar para que, llegado el momento, dispongas de un dinero para la jubilación o para acometer nuevos proyectos

 

Vicente parra

Seguro de decesos para residentes extranjeros o repatriación Desde 8€ Año

Aproximadamente se calcula que en España hay unos 4.300.000 extranjeros residentes. Seguramente, tú que estás leyendo este artículo serás una de esas personas que vinieron a España para encontrar un futuro mejor. Has pensado alguna vez qué ocurriría si pasara una desgracia.

 

En España existen los llamados seguros de decesos para extranjeros o seguros de repatriación. Se calcula, que el coste medio de repatriar un cuerpo oscila alrededor de los 3.500 euros, a eso hay que añadirle los gastos del entierro en el país de origen. La cosa se complica aún más cuando al coste económico y la angustia por la pérdida de un familiar querido sumamos las gestiones que conlleva una repatriación:

 

Certificado médico de defunción Aviso a la embajada del país del fallecido Tramite de solicitud de traslado Solicitud de visados

 

En general, una montaña de papeleo que con la con la contratación de un seguro de repatriación por muy poco al mes queda todo resuelto. ¿A quién va dirigido el seguro de repatriación? Este tipo de seguro está diseñado para la comunidad inmigrante que reside en España.

 

En este sentido, las compañías aseguradoras han desarrollado un producto especial de decesos para aquellas personas que desean ser enterradas en su país de origen. Es el denominado seguro de decesos para extranjeros.

 

Uno de los grandes problemas que afrontan las familias a la hora de un fallecimiento, son los elevados costes que suponen la repatriación de un féretro al país de origen del fallecido.

 

Las condiciones especiales que requiere un traslado de estas características hacen que sea enormemente costoso. En muchas ocasiones las familias no pueden cumplir la voluntad de repatriar el cuerpo del fallecido por falta de recursos económicos.

 

Vicente Parra