Cómo Mejorar La Seguridad En Sí Mismo

Ahora, para la autoconfianza o seguridad en sí mismo:

 

Haz Ejercicio: Al menos 3 veces por semana (si es más, mejor). Si te queda difícil ejercitarte en un gimnasio, siempre puedes salir a caminar por tu barrio, o buscar algún tipo de cancha deportiva cercana o algún lugar similar donde haya personas ejercitándose.

 

El ejercicio incrementa los niveles de endorfina y te hace sentir con más energía y vitalidad. Asegúrate De Dormir Suficiente: Lo recomendado son entre 7 y 9 horas cada día. Por lo que si estás levantándote temprano, asegúrate también de acostarte temprano.

 

Otra opción que puedes aplicar es el sueño bifásico. Controla Tus Niveles De Estrés: Para esto, lee frases motivacionales, vé películas de comedia, de vez en cuando busca alguien que te haga un masaje (así sea un amigo o familiar) y en general, trata de relajarte lo más posible, mientras sigues con tus responsabilidades. Y la mejor recomendación de todas:

 

Haz más de lo que te gusta, acércate a aquellas cosas, personas y lugares que te hacen feliz, y aléjate de los que no.

 

Vicente Parra

Estrategias para mejorar la movilidad de los mayores de 50

Las molestias relacionadas con la movilidad preocupan a cuatro de cada diez personas sanas mayores de 50 años en España. De los 17,8 millones de individuos que hay en nuestro país en esta franja de edad, una de cada tres declara haber sufrido algún tipo de dolor o rigidez en sus articulaciones que afecta a su movilidad. El proceso natural del envejecimiento tiene consecuencias directas en la capacidad de movilidad, impactando tanto en huesos como en músculos y articulaciones. Por ello, para abordar adecuadamente los problemas relacionados con la movilidad de las personas, es imprescindible actuar simultáneamente sobre estos tres pilares fisiológicos del movimiento.

 

Claves para mantener la movilidad La actividad física y los nutrientes son elementos clave para mantener la movilidad. De este modo, es importante darle un enfoque de triple acción, actuando al mismo tiempo sobre huesos, músculos y articulaciones. Así lo considera Nestlé Health Science, quienes están fuertemente comprometidos en la búsqueda de soluciones nutricionales para mejorar la calidad de vida de las personas.

 

Triple acción

 

En los músculos. Se debe tener en cuenta que, a partir de los 50 años de edad, las personas pierden un 10 por ciento de la masa muscular cada década y, en consecuencia, sufren una pérdida de fuerza muscular. Esto puede afectar a las habilidades funcionales y aumentar el riesgo de mortalidad.

 

Consumir cantidades adecuadas de proteína en la dieta puede ayudar a prevenir esta pérdida. De hecho, las proteínas juegan un papel fundamental en los hábitos nutricionales diarios de las personas mayores de 50 años. Hay que destacar que con la alimentación habitual a veces no resulta suficiente la cantidad y calidad de proteínas que intervienen en el mantenimiento de la masa muscular para no tener problemas de movilidad relacionados con el músculo.

 

Además, los datos de estudios epidemiológicos y clínicos sugieren una relación positiva entre la ingesta del magnesio y la acción muscular, asociándose a mejoras en índices como la fuerza muscular y el rendimiento físico.

 

En los huesos. Es bien conocido que la ingesta de calcio suele ser insuficiente en la mayoría de los mayores. Existen estudios clínicos que sugieren que tomar suplementos con calcio y vitamina D tiene un impacto positivo en la salud ósea, especialmente en aquellas personas con ingesta insuficiente de estos nutrientes.

 

En las articulaciones. El ácido hialurónico es un componente esencial del líquido sinovial que actúa como cojín y lubrica las articulaciones. De ahí la necesidad de su consumo.

 

También es importante la proteína estructural llamada colágeno. Existen 16 tipos de colágeno en el cuerpo humano y el colágeno tipo II es el característico y más abundante en el cartílago articular.

 

La vitamina C es un micronutriente esencial, es hidrosoluble y no se almacena en el organismo. Por lo que, para mantener niveles adecuados, requiere una ingesta constante. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés), esta vitamina contribuye a la correcta formación de colágeno para el funcionamiento normal de huesos y cartílagos, a la función adecuada del sistema inmunitario durante y después del ejercicio intenso y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.