Seguro esquí

¡Por 20 € una semana, 42 € la temporada o 59 € un año!

 

• Asistencia médica, rescate en pistas y repatriación

 

• Desplazamiento y hotel de acompañante en determinados casos de hospitalización

 

• Pérdida de forfaits y clases de esquí por repatriación.

 

• Pérdida de equipajes y asistencia legal en viaje Más información sobre el seguro de esquí: Seguresquí Otras garantías que incluye nuestro seguro de esquí en las tres modalidades: semanal, anual y temporada (del 1 de noviembre al 31 de mayo). Gastos de asistencia médica (en España, Europa o resto del mundo). Gastos odontológicos de urgencias. Gastos de rescate en pista. Desplazamiento de un familiar por hospitalización del asegurado superior a 5 días. Gastos de estancia de un familiar en el extranjero. Prolongación de estancia del asegurado en hotel por prescripción médica. Transporte o repatriación de enfermos y heridos.

 

Transporte de los restos mortales.

 

Pérdida de forfait y de clases de esquí por repatriación del asegurado. Pérdida de equipaje y de material de esquí facturado.

 

Demora en la entrega del material de esquí facturado. Reobtención por pérdida o robo del pasaporte. Te ofrecemos también otra modalidad específica para familias:

 

El Seguro de esquí Familiar que te permite asegurar a toda la familia toda la temporada por 110€ en Europa o 170€ en todo el mundo.

El perito es alguien que siempre está ahí y que interviene en muchas situaciones que afectan al seguro.

Labor del perito: conocer el daño, entender cómo se originó, analizar cuáles han sido sus consecuencias y cuáles son las necesidades de reparación.

 

El seguro es una protección que se activa cuando se produce un daño. La mayoría de las veces, la función de la aseguradora es reparar ese daño, bien económicamente a través de una indemnización, bien directamente mediante la prestación de un servicio.

 

El objetivo ideal es que el cliente se quede como estaba antes de que el maldito percance le ocurrió, razón por la cual la reparación es tan importante. Para poder proceder a la adecuada reparación resulta importantísimo conocer bien el daño; comprenderlo, entender cómo se originó, qué consecuencias ha tenido y las necesidades de reparación que ha generado. Pues bien: esta es la labor de la que se ocupa el perito.

 

Cómo trabaja un perito el perito es esa persona que visita la casa, el vehículo o a la persona dañada o lesionada, y valora dicho daño. Es la persona que ha de decidir cuánto vale la reparación de los males causados. Esto, dicho así, parece muy fácil pero, en realidad, valorar un daño puede llegar a ser una tarea extremadamente compleja, que reclame profundos y diversos conocimientos. Estos conocimientos los tiene el perito, que no por casualidad se llama perito, que es un vocablo que significa «experto».

 

Con el tiempo, además, el perito acumula a sus conocimientos teóricos los que le aporta la experiencia diaria de su trabajo, también muy importantes. El perito tiene una enorme importancia en relaciones de seguro basadas en la responsabilidad del percance, porque ésta puede no estar del todo clara. Un ejemplo de esto puede ser la humedad que se presenta en el techo de una casa, humedad que puede ser debida a un problema en las conducciones de agua de la propia casa, de las del vecino de arriba, o de las conducciones comunes de la comunidad de vecinos. El perito tiene la responsabilidad de delimitar esto, lo cual concluirá cuál es la aseguradora responsable de reparar los daños.

 

¿Qué hacer si te han robado en casa?

.Imagina que vuelves a casa después de vacaciones, al terminar una larga jornada de trabajo o simplemente después de haber salido a dar una vuelta y te encuentras con la terrible situación de que te han robado.

 

Esperamos que estos consejos te sirvan de ayuda:

 

Lo primero que has de hacer es llamar a la policía lo antes posible. Si creesque el ladrón sigue en la vivienda no accedas a ella.

 

Si sorprendes al ladrón en pleno robo no intentes hacerle frente, en muchos casos podría utilizar la violencia contra ti e incluso intentar tomarte como rehén para que le indiques donde se encuentran los objetos de valor. 

 

No toques nada, deja todo tal y como lo encontraste y espera a que llegue la policía.

 

Una vez que haya finalizado la labor policial y puedas tener libre acceso a tu vivienda examina todas las habitaciones y haz una lista exhaustiva de todo lo que ha sido sustraído.

 

Si dispones de facturas o documentos de los objetos robados, adjúntalos, serán de gran utilidad para las compañías de seguros. 

 

Si te falta alguna tarjeta de crédito o crees que pueden haber tenido acceso a cualquier información relevante sobre tus datos financieros, comunícaselo inmediatamente a tu banco. 

 

Si te falta un pasaporte, carné de identidad o carné de conducir, comunícaselo a las autoridades correspondientes. 

 

Informa a tu aseguradora o tú Asesor de lo ocurrido (espero ser yo.)

 

Después de un robo es un buen momento para revisar tu seguro de hogar, valorar si las coberturas que te ofrece tu seguro actual son suficientes o si estás dispuesto a pagar un poco más por un mayor nivel de garantía.

 

Vicente Parra

Qué consiste la solvencia de las entidades aseguradoras.

La dificultad de explicar qué es la solvencia comienza por el hecho de que el seguro tiene, como dicen los economistas, el ciclo de producción invertido. Esto no quiere decir que los seguros los produzcan en las antípodas. Quiere decir que mientras en un ciclo de producción normal primero generas los costes y luego pones el precio (es decir, compras las maderas, las ensamblas en una silla, y luego vendes la silla en función de lo que te ha costado hacerla), en el seguro, primero pones el precio y luego generas los gastos (como si vendieras la silla y después te pusieras a producirla).

 

Cuando existe un ciclo de producción invertido se produce una situación dudosa. El momento en el que el asegurador recibe el dinero (prima) es anterior al momento en que va a tener que gastarla (cuando paga la prestación, es decir, repara la gotera, manda una grúa para el cohe…); en ocasiones, de hecho, ambos momentos están separados por mucho tiempo (hasta décadas en algunos seguros de vida). Como consecuencia el cliente, que paga la prima, tiene derecho a contar con una garantía de que el asegurador no sólo tiene dinero hoy, sino que lo va a tener mañana, pasado mañana o dentro de veinte años. Esa garantía es la solvencia.

 

La solvencia se expresa de tres maneras. La primera es el pago de prestaciones o servicios. Es obvio que cuando un asegurador paga una prestación está dejando claro que es suficientemente solvente como para pagarla. El segundo eslabón son las llamadas provisiones. Para mucha gente una provisión es un bocadillo de atún, pero en el seguro quiere decir otra cosa (aunque, no creas; a tu asegurador tampoco le vendría mal un bocata de vez en cuando).

 

Básicamente, cada vez que el asegurador tiene la consciencia de que va a tener que realizar un pago en algún momento (normalmente, una prestación al cliente) está obligado a guardar el dinero necesario para cumplir con ese pago. Las provisiones de una aseguradora le dicen al cliente: “mira, aquí está el dinero que algún día cobrarás”.

 

Podrías pensar que con estos dos escalones ya está el tema cumplido. Pero no es verdad. Además de lo que el asegurador espera que pase, que es tener que pagar a sus clientes por los problemas que les ocurran, a la actividad aseguradora le pueden pasar otras cosas. Tal vez la siniestralidad se desboque más de lo esperado; puede que haya catástrofes, o que la prima de riesgo se excite, o le entre la depre… Éstas y otras muchas cosas tienen impacto en el negocio asegurador, y son susceptibles de generar pérdidas inesperadas.

 

Para este tipo de cosas, la legislación obliga a los aseguradores a constituir un margen de solvencia,que es una especie de “dinero colchón” que responda por estos imprevistos. La ley fija un mínimo que deben de tener esos fondos de solvencia, pero usualmente las aseguradoras lo superan. Son, por así decirlo, más que solventes.

 

¿Cómo se regula la solvencia?

 

La solvencia aseguradora europea ha cambiado recientemente. Como para diseñar el nuevo sistema usamos muchos cálculos y estadísiticas matemáticas, sólo tardamos quince años en desarrollarla. Pero finalmente entró en vigor el 1 de enero del 2016. ¿Que si es un sistema complicado? Pues, mira: el reglamento que lo regula contiene, exactamente, 121 fórmulas matemáticas distintas. Se podría decir, pues, que calcula prácticamente todo lo que puede pasar.

 

Todo ese esfuerzo, por cierto, se hace por ti. Como ya hemos dicho, la solvencia no es sino el derecho que tiene el cliente de seguros de saber que la capacidad de su aseguradora de responder a sus demandas ni es fruto de la casualidad ni va a desaparecer con el tiempo. Algún día, si te acuerdas, además de preguntarle a tu asegurador por las ofertas y coberturas de tu contrato, pregúntale por su solvencia. Aunque a ti no te lo parezca, es tanto o más importante que las cosas en las que normalmente te fijas cuando buscas un seguro.

 

Lo que demuestran las cifras, en todo caso, es que la solvencia de la industria aseguradora ha ido para arriba. Crece, lo cual quiere decir que hace al sector más sólido. Crece, por cierto, incluso durante los años de la crisis.

¿Qué diferencia hay entre robo y hurto?

La diferencia es simple, en el hurto no existe ningún tipo de violencia o intimidación a la hora de querer apoderarse de un bien ajeno. Por ejemplo, sería robo si el delincuente forzara la puerta de una casa, y hurto si el ladrón se la encontrara abierta y cometiera el delito.

 

Vicente Parra

Información de las preguntas más frecuentes de los seguros

Daños Causados por la Naturaleza Aquellos daños materiales que sean consecuencia o tengan su origen e fenómenos meteorológicos,sismológicos u otros eventos naturales que se prevean en el contrato,siempre que los mismos no puedan ser evitados adoptado las medidas de seguridad que resulten adecuadas conforme a los usos y normas vigentesen la dirección del bien asegurado.

 

Fecha efectiva del seguro. Fecha en la que entra en vigor una póliza de seguro.Guarda relación con el pago de la prima o prima única, dado que si ésta no se produce y ocurre el siniestro, el asegurador quedará liberado de su obligaciónde indemnizar.

 

Infraseguro. Situación de un contrato de seguro en que, al tiempo de acaecer el evento dañoso o siniestro, la suma asegurada es inferior al valor real del interés asegurado.

 

La indemnización, por tanto, será inferior a la pérdida sufrida.Art.30 Ley 50/80, de Contra de Seguro: si en el momento de la producción del interés, el asegurador indemnizará el daño causado en la misma proporción en que aquélla cubre el interés asegurado.

 

Vicente Parra

¿QUÉ PLAZO HAY PARA INDEMNIZAR?

El artículo 16 de Ley 50/1980 establece:"El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio.

 

 El artículo 18 de la citada Ley, así mismo, dispone que:"El asegurador está obligado a satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y, en su caso, el importe de los daños que resulten del mismo.

 

En cualquier supuesto, el asegurador deberá efectuar, dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro, el pago del importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber, según las circunstancias por el conocidas.

 

"Ahora bien, el importe mínimo no tiene por qué ser el importe total, con lo cual, si se diera el caso, ¿cuándo debe una compañía pagar la diferencia entre el importe mínimo y el importe real?

 

Al respecto, aunque la Ley no lo indica en un artículo taxativamente, si que viene a reconocerlo en el apartado 3 del artículo 20 de la Ley 50/1980, cuando se establece que:

 

Se entenderá que el asegurador incurre en mora cuando no hubiere cumplido su prestación en el plazo de tres meses desde la producción del siniestro o no hubiere procedido al pago del importe mínimo de lo que pueda deber dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro" Conclusión Desde el día en que ocurrió el siniestro, hasta que la compañía aseguradora está obligada a abonar las indemnizaciones debe transcurrir, como máximo 40/47 días (en función de cuando el usuario declare el siniestro) para indemnizar el importe mínimo que pueda deber.

 

Tres meses para indemnizael importe total.

 

Vicente Parra

El sábado se desplomó una terraza de mi vivienda unifamiliar, sobre mi garaje.

Pregunta: El sábado se desplomó una terraza de mi vivienda unifamiliar, sobre mi garaje. La vivienda la compré tal como está construida. El perito del seguro me ha dicho que no lo cubre porque es defecto de construcción que las vigas soportaban demasiado peso

tengo la otra mitad de la terraza a punto de desplomarse. Ahora debo correr con todos los gastos. Tengo asegurado el continente por 109.000 euros.

 

Respueta: Parece evidente que si la terraza se ha desplomado en parte de forma súbita por colapso de la estructura sin que haya mediado una razón para ello (un incendio, una obra que se realice en ese momento, una rotura de conducción que la debilite, etc.) y la otra parte está a punto de hacerlo; se trata efectivamente como determina el perito de la aseguradora de un defecto de construcción.

 

Los defectos de construcción son una exclusión específica de los contratos de seguro, ya que deben ser asumidos por el ejecutor de la obra en cuestión. Si la terraza fue hecha al mismo tiempo que la vivienda y ha sido antes de diez años, entonces deberá ser reclamada la responsabilidad al constructor, que está obligado a suscribir una póliza precisamente para eso durante los diez años posteriores a la finalización de los trabajos.

 

Si por el contrario la terraza es una reforma posterior, deberá reclamarse a la empresa que acometió la misma. En cualquier caso, la aseguradora no está obligada a asumir las consecuencias de un defecto de construcción.

 

Vicente Parra

¿Cómo se determinan el valor y costo de reparación de su auto?

Cuando usted introduce un reclamo, su compañía de seguro lo referirá a un tasador de reclamos (claim adjuster). El tasador verificará la pérdida y determinará cuanto costará reparar el auto. Este presupuesto del tasador sirve como punto de referencia para que usted compare el costo con el presupuesto del mecánico.

 

Ni el tasador ni la compañía de seguros esperan que usted firme un acuerdo aceptando su estimado como el total del pago del reclamo hasta que usted haya establecido, a su propia satisfacción, que ese cubra el costo de la reparación.

 

La aseguradora espera que usted adquiera su propio presupuesto de su mecánico o concesionario automotriz. No permita verse presionado en aceptar el presupuesto por costos de reparación que le dé la aseguradora sin tener al menos otro presupuesto que usted haya obtenido por su cuenta.

 

La compañía de seguros no puede obligarle a que usted haga las reparaciones en un taller en particular, pero sí pueden insistir que obtenga más de un presupuesto para la reparación de su auto. Del mismo modo que usted quiere estar seguro de que su auto sea reparado adecuadamente, la aseguradora quiere cerciorarse de que no va a pagar por una cuenta de reparación inflada.

 

No se sorprenda si su compañía de seguro opta por pagar por la propuesta más baja.

 

Usted no tiene que aceptar esa oferta si piensa que allí no se reparará adecuadamente su auto; así que no dude en discutir con el ajustador si realmente cree que ese estimado de reparación es muy bajo basado en lo que su mecánico le haya dicho a usted.

 

Un factor que puede reducir el monto de su reclamo para un trabajo de reparación es lo que las compañías de seguro llaman betterment o mejoría. Si su auto viejo es reparado con repuestos nuevos, su aseguradora podría argumentar que estas reparaciones realmente han mejorado el valor de su auto y en consecuencia pueden legítimamente reducir su reclamo por la diferencia entre un repuesto usado y uno nuevo.

 

Además, va a depender de su aseguradora decidir si paga por reparar su auto o si lo declara pérdida total y le indemniza con el valor del auto según los libros de referencia.

 

La mayoría de las pólizas estándar de autos no pagarán por reparar el vehículo si esta reparación cuesta más que el valor real en efectivo asignado al auto. En caso de que el auto quede completamente inutilizado no habrá discusión de si reparar o no el mismo, simplemente lo declararán pérdida total y le harán entrega del monto del valor real en efectivo que tenga asignado el auto.

 

Lo que sí puede hacer es poner en discusión el valor de reposición de las piezas de repuesto que le reconozcan para una reparación, de forma que sean equivalentes a las que el auto tenía cuando éste fue ensamblado.

 

Vicente Parra